Inicio » Historia de Abraham en la Biblia

Historia de Abraham en la Biblia

La historia de Abraham en la Biblia es parte de las enseñanzas religiosas que han servido de ejemplo para seguir un camino acorde con los principios de Dios. Su vida la dedicó a servir sus mandatos, fue padre de Ismael e Isaac y posteriormente identificado como el fundador del judaísmo en el mundo y depositario de las promesas divinas.

¿Quién fue Abraham?

Fue un reconocido personaje de la Biblia cuya vida y obra ha sido relatada en el Libro del Génesis que, de acuerdo con escritos sagrados fue contada por Moisés, considerado uno de los primeros patriarcas del judaísmo.

Abraham fue quien estableció una alianza con Dios y recibió como promesa de este la descendencia, bendición para todas las naciones y especialmente sobre la tierra de Canaán.

Su nombre dentro de la tradición judía es Avraham Avinu que tiene como significado «nuestro padre Abraham» representando de esta forma al progenitor de todos los judíos y por ende padre del primer judío de la historia bíblica.

No obstante, en el cristianismo representó un progenitor espiritual para todos los creyentes aunque no fuesen judíos, mientras que dentro del islam fue una parte de la cadena de profetas que se inició con Adán y finalizó en Mahoma.

La vida de Abraham no ha sido establecida dentro de una época específica de la historia, aunque muchas narraciones lo ubican a finales del siglo VI a.C. Se dice que Dios lo bautizó en el mismo instante en que estableció un acuerdo con él, para que fuera el origen de un pueblo fiel a su reinado y cuya posesión perpetua sería la tierra de Canaán.

Este territorio era una antigua región sumamente fértil situada entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, donde hoy en día se encuentra ubicada Palestina, Israel, la zona occidental de Jordania, pequeñas áreas del Líbano y Siria.

Abraham en la Biblia

La historia de Abraham en la Biblia, como se indicó al inicio de este post, es relatada en el Génesis, primer libro del Torá, ley y patrimonio del pueblo judío; al igual que en el Pentateuco conformado por los cinco primeros libros sagrados.

De hecho, es la única fuente de referencia que se tiene sobre la vida y obra de este personaje bíblico que nació en una familia de Ur de los caldeos. Su padre fue Taré, quien perteneció a la décima generación de descendientes de Noé por parte de Sem, uno de sus tres hijos.

Abraham tenía dos hermanos, Nacor y Harán. Se casó con Sara, quien fuera su media hermana y con la cual tuvo como descendencia a Isaac, que se convertiría en el segundo patriarca del pueblo de Israel.

De acuerdo con la historia de Abraham en la Biblia, su infancia y juventud estuvo bajo la dirección de Taré, transcurrieron marchando desde Ur a Canaán para asentarse en la ciudad de Jarán, dentro de Mesopotamia; en la cual murió su padre a los 205 años de edad.

Cuando Abraham cumplió 75 años, Dios se presentó ante él y le ordenó salir de estas tierras para dirigirse a donde Él les indicara y formar allí un gran pueblo que se rigiera por sus leyes y principios religiosos.

En esta peregrinación en busca de la tierra prometida es acompañado por su esposa Sara y Lot, hijo de su hermano Harán, además de otros seguidores y gran cantidad de rebaño hasta llegar a Canaán, región que le fue otorgada por El Señor para él y todos sus acompañantes a lo largo de la posteridad.

Allí, Abraham edificó un altar dedicado a honrar a Dios y con el paso de los años fue la primera capital del Reino de Israel.

Posteriormente, la historia de Abraham en la Biblia cuenta que continuó su viaje hacia el sur, cruzando el desierto de Neguev, como parte de su vida nómada. Esto lo llevó hasta Egipto, donde su esposa fue codiciada por muchos de los príncipes y debió aparentar que se trataba de su hermana para evitar ser asesinado.

El faraón se unió a Sara, manteniendo un buen trato con Abraham, pero este cayó en desgracia ante los ojos de Dios, por lo que les exigió que todos abandonaran Egipto, regresando nuevamente a Canaán.

Las cosas iban bien durante algún tiempo, a pesar de enfrentar problemas entre los pastores y el ataque de fuerzas invasoras que fueron derrotadas por Abraham cerca de Damasco.

Considerando que Sara para aquel momento era estéril, le ofreció a la esclava Agar para que concibiera a su hijo Ismael, que posteriormente sería el padre de los ismaelitas o beduinos nómadas. Más adelante en la historia, Sara quedó embarazada de Isaac considerado su único heredero; quien luego tendría por descendencia a Esaú y Jacob.

La vida de Abraham transcurrió realizando convenios con el Señor y cumpliendo todos sus designios para alcanzar las bondades que Él le prometió tanto para sí mismo como a su descendencia.

Sara murió a los 127 años de edad y sus restos fueron enterrados en la Caverna de los Patriarcas, cerca de la localidad de Hebrón. Luego, su hijo Isaac se casó con Rebeca a los cuarenta años, hija de Batuel y sobrina-nieta de Abraham.

Este personaje bíblico vivió suficiente tiempo para disfrutar de su descendencia, incluso a la muerte de Sara tomó como esposa a Quetura con quien multiplicó sus hijos, que fueron bautizados bajo los nombres de Súa, Zimram, Medán, Jocsán, Madián e Isbac.

Murió a la edad de 175 años y fue enterrado junto a los restos de Sara, su primera esposa, en Hebrón.

Convenio y sacrificio Abrahámico

En la historia de Abraham tuvieron lugar convenios entre él y Dios que se reiteraron en varias oportunidades; una de ellas fue cuando debió abandonar Ur Casdim para dirigirse a Canaán, la tierra prometida, para que en ella edificara un gran pueblo.

Posteriormente le prometió una descendencia representada por su hijo Isaac y que toda la tierra se multiplicaría para su posteridad. También, El Señor profetizó que sus descendientes vivirían en ella como extranjeros y serían esclavos durante 400 años.

Al llegar a la edad de 99 años, El Señor reafirmó el convenio con toda su descendencia, ordenándole que cambiara su nombre que para aquel entonces era Abram por Abraham y solicitó que se circuncidaran todos los varones de su familia como señal del pacto realizado.

Abraham demostró su fidelidad a Dios mediante un sacrificio cuyo testimonio ha sido registrado para historia dentro de la Biblia.

Luego del nacimiento de su tan ansiado descendiente Isaac, El Señor le ordenó que lo sacrificara en su honor en la región de Moaih; pero cuando iba a tomar la vida de su hijo se presentó un ángel exclamando las siguientes palabras:

«No extiendas tu mano contra el niño, ni le hagas nada; pues ahora conozco que eres temeroso de Dios»

Con esto ya había demostrado su obediencia a Dios, quien le recompensó con una vasta descendencia y prosperidad.

El legado de Abraham

Silueta de Cruz Cristiana con fondo de atardecer

Abraham no solo es mencionado en la Biblia sino también en el Corán, donde es considerado como el primer hombre que se rindió completamente a los designios de Alá.

En las escrituras sagradas se relata cómo este personaje edificó el cubo negro identificado como Kaaba, que es el centro de oración de la Meca; mientras según la historia de Abraham en la Biblia fue conocido por los convenios realizados con El Señor, por su muestra de fe al acatar su voluntad para sacrificar a Isaac y por ser el fundador del Judaísmo.

De su descendencia nacieron las doce tribus de Israel, cada una de ellas representada por un hijo de Jacob; quien fuera nieto de Abraham y cuyo padre era Isaac.

Deja un comentario