Inicio » Oración de la corona de Adviento

Oración de la corona de Adviento

La oración de la corona de adviento significa un homenaje espiritual que es realizado por los creyentes ante la venida de Cristo y su encuentro definitivo con Dios. Se presenta antes del tiempo de la navidad y se emplea en sus ceremonias como color litúrgico el morado.

¿Sabes qué es el adviento?

Este nombre surge de la palabra latina “adventus Redemptoris” que traducida al español significa venida del Redentor, lo que dentro de la religión cristiana se refiere a la llegada de Jesucristo entre nosotros. Su duración se estima de 21 a 28 días y se inicia cuatro domingos antes de la Navidad.

Se trata de una época que marca el inicio del año litúrgico cristiano antes de la Navidad; lo que se prolonga durante cuatro semanas que sirven para la preparación de todos los fieles, quienes utilizan dos de ellas para reflexionar sobre lo que ha representado el nacimiento de Jesús a través de los años y la intervención del hombre en la historia de esta celebración.

Como todos sabemos, en navidad se celebra la fecha de nacimiento del Mesías, la llegada de Jesucristo en un humilde pesebre de Belén. Los cristianos durante la época de adviento se preparan con actos a través de los cuales sirven a otros, repasan la historia de la vida sus padres antes de su venida al mundo, escuchan canciones alusivas y enuncian oraciones.

¿Cómo vivir según la iglesia católica un adviento con fe?

El nacimiento del Salvador es un momento adecuado para realizar ciertos tipos de actividades, tales como:

  • Meditar sobre nuestra fe y reconocer la humildad de María.
  • Evitar ser tentados por el consumismo.
  • Armar en familia el pesebre de Belén.
  • Rezar la novena de Navidad.
  • Profundizar las lecturas bíblicas que invitan a la conversión.
  • Orar a la corona de adviento y preparar las posadas.

Los cristianos celebran el adviento mediante rezos, cantos y el encendido de una vela cada domingo de diciembre, hasta completar cuatro de ellas, añadiendo otra para un total de cinco que es reconocida como la vela de Cristo, la cual permanece sin ser encendida en el centro de una corona realizada con este fin y se encenderá en Nochebuena.

La corona de adviento

La corona de adviento es una tradición cristiana que, como se indicó anteriormente, debe contar con cinco velas. Cada una de ellas es representativa de una semana, más otra central que representa el nacimiento de Jesús.

Esta corona puede ser realizada de diferentes maneras pero usualmente se emplea un listón rojo para su decoración, el cual representa el amor a Dios que nos envuelve, así como rodea a las ramas verdes que la conforman.

Para ello se pueden utilizar diferentes especies de pino y así se representa la vida eterna y la esperanza; mientras que la forma de círculo realizado mediante esta corona significa que el amor de Dios no tiene principio ni fin, al igual que ofrecido a nuestros semejantes.

A su vez, se le colocan decoraciones a la corona de adviento como manzanas en representación de los frutos del jardín del Edén y otros que indiquen que se trata de una festividad que sirve de preámbulo a la navidad: bambalinas de colores, piñas, guirnaldas y similares.

Cada domingo de adviento es usual que la familia se reúna alrededor de esta corona simbólica para leer la Biblia, meditar y dirigirle oraciones que sirvan de buen augurio para las fiestas que están por venir.

¿Qué parte de la Biblia nos habla sobre el Adviento?

En las lecturas bíblicas encontrarás indicios del tiempo de adviento, especialmente en el libro de Isaías, al igual que en diferentes pasajes proféticos alusivos a la llegada del Mesías en el Antiguo Testamento, entre los que se puede citar Jeremías 33:14-16.

“He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra”

Jeremías 33:14-16

Es frecuente que las ceremonias religiosas realizadas en esta época del año estén centradas en lecturas especiales para cada uno de estos cuatro domingos, además de que el sacerdote utiliza vestiduras litúrgicas de color morado.

El primer domingo suele repasarse el contenido de romanos 13, 11-14.

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”

Romanos 13, 11-14.

Todo esto es acompañado del contenido de Lucas 21:25-33 donde se habla de las señales en el sol, luna y estrellas; más la confusión en la tierra cuando ven al hijo del hombre con su gran majestuosidad, momento en que comprenden que está cerca el reino de Dios.

El segundo domingo puede dedicarse a romanos 15, 4-13 y Mateo 11, 2-10; mientras que el tercero se efectúan lecturas de Filipenses 4, 4-7 y Juan 1, 19-28 para finalizar el cuarto con Corintios 4, 1-5 y  Lucas 3, 1-6 cuyo contenido indica:

“Los valles serán rellenados, las montañas y las colinas serán aplanadas. Serán enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos. Entonces, todos los hombres verán la Salvación de Dios”

Es oportuno destacar que muchas otras lecturas han sido integradas a la liturgia propia de la época del advenimiento, de modo que las indicadas solo representan una muestra de ellas.

Oración de la corona de adviento

Oración a la Virgen de Fátima

La época del adviento es suficientemente extensa para reflexionar y prepararse para el nacimiento del Salvador. Lo usual es dedicar una oración de forma exclusiva para cada uno de los cuatro domingos que conforman este período del año, por lo que te indicaremos paso a paso cómo debes elevar tus plegarias:

El amor familiar, primer domingo de adviento

Prepárate para esta ceremonia frente a tu corona de adviento, en un ambiente provisto de una luz tenue y comienza con la señal de la cruz, para luego realizar la lectura del contenido de San Juan 3, 7-11 en el que se indica:

“Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. Y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió a su Hijo único. A Dios nadie lo ha visto nunca, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros”

Finaliza esta lectura indicando que es la “palabra de Dios” a lo que deben responder los presentas mediante la frase Te alabamos Señor”.

Oración de la corona de adviento

“Que esta corona nos ayude a preparar los corazones de cada uno de los que formamos la familia para tu llegada el día de Navidad

Dios Padre, gracias por darnos una familia.

Te pedimos que, ahora que comienza el adviento,

En nuestra familia podamos demostrarnos el amor que nos tenemos

Y vivamos cada día más unidos.

Te pedimos llenar nuestro hogar de tu amor divino.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Luego de pronunciarla, debes encender la primera vela que tiene como símbolo penitencia y conversión de corazón. Se debe acompañar esto con los propósitos de cada miembro de la familia que desean alcanzar durante esta semana y reflexionar sobre cómo ha sido el amor en ella.

Para finalizar este acto espiritual religioso, se toman de la mano todos los miembros y rezan juntos un Padre Nuestro, para luego cantar una canción alusiva a esta ocasión; como por ejemplo «Ven, Ven, Señor, no tardes»

La servicialidad en la familia, segundo domingo de adviento

Inicia los actos tal como se indicó durante el domingo anterior, mediante la señal de la cruz y bajando la intensidad de las luces en el ambiente.

Enciende la vela del domingo anterior y lee para esta ocasión el Evangelio de San Marcos 10, 43-45:

“No ha de ser así entre vosotros; antes, si alguno de vosotros quiere ser grande, sea vuestro servidor; y el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos, pues tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”

Cierra la lectura indicando que “es la palabra de Dios” y obteniendo como respuesta “Te alabamos, Señor”

Ahora procede a encender la segunda vela de tu corona de adviento, invitando a todos los presentes a reflexionar en silencio y luego indicar cuáles son los propósitos que desean cumplir para esta semana.

Oración de la corona de adviento

“Padre, que nos has dado una familia en la que todos nos ayudamos

Y somos felices viviendo en función de tus enseñanzas,

Te pedimos bendecir nuestros trabajos esta segunda semana de adviento

Y las tareas de todos los días para que las cumplamos con más ganas

Y bendice la tarea que nos toca hacer a cada uno de los miembros de esta familia en nuestro hogar”

Amén.

Ahora deben tomarse de las manos todos los presentes y rezar juntos el Padre Nuestro, aumentar la intensidad de las luces y cantar con alegría la canción religiosa «Amar es entregarse»

Ser mejor en familia, tercer domingo de adviento

Comienza en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén, realizándote la señal de la cruz; prepara el ambiente bajando la intensidad de su alumbrado, enciende las dos velas de los domingos anteriores y lee a continuación San Mateo 5. 13-16:

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Para nada aprovecha ya, sino para tirarla y que la pisen los hombres.

Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad asentada sobre un monte, ni se enciende una lámpara y se la pone bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo nuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos”

Indica finalizada esta lectura que es “palabra de Dios” a lo cual los presentes responderán “Gloria a ti, Señor Jesús”y procede a encender la tercera vela de adviento.

Acto seguido, se invita a la reflexión sobre la lectura anterior y a indicar los propósitos de cada uno de los miembros de la familia para esta semana; quienes a su vez se comprometen a cumplirlos.

Puedes cerrar esta ceremonia tomados de la mano y recitando las siguientes frases:

Oración de la corona de adviento

“Padre, en nuestra familia crecemos y aprendemos a ser mejores,

Te pedimos hoy que nos ayudes a ser una familia cristiana

Y ser un buen ejemplo para los que nos rodean,

Te pedimos fuerzas para mejorar

O cambiar lo que sea necesario de nosotros

Para que nuestra familia sea mejor cada día”

Amén.

Complementa con un Padre Nuestro, aumentando la intensidad de las luces en el ambiente y entonando la canción “Jesús ¿quién eres Tú?”.

La presencia de Dios en nuestra familia, cuarto domingo de adviento

Llegamos a la última jornada de la época de adviento, que inicia de modo similar a las anteriores mediante la señal de la cruz, bajando la luz, encendiendo las tres velas correspondientes a las jornadas previas y realizando la lectura de San Mateo 7, 24-25:

“Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, será el varón prudente, que edifica su casa sobre roca. Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa; pero no cayó, porque estaba fundada sobre roca”

San Mateo 7, 24-25

Indica que es “palabra de Dios”, a lo que te responderán “Gloria a Ti Señor Jesús”enciende la vela correspondiente a esta cuarta semana de adviento e invita a la reflexión de la lectura por parte de los presentes, lo cual puedes complementar realizando la siguiente pregunta:

“¿De qué manera se ha manifestado la presencia de Dios en nuestra familia durante el año?” Para esclarecer si lo hemos dejado actuar o hemos sido un obstáculo en el cumplimiento de sus propósitos.

Por otra parte, no deben faltar los objetivos que se proponen alcanzar cada uno de los presentes en esta semana como cierre del advenimiento, garantizar su deseo firme de cumplirlos y orar todos juntos.

Oración de la corona de adviento

“Padre, que nos has dado una familia en la cuál te hemos conocido y amado, ayúdanos a vivir teniéndote siempre presente en nuestras vidas. Te pedimos que en esta Navidad nos regales el quedarte con nosotros en nuestros corazones y sentir que vives en nuestro hogar, en nuestras familias”

Amén

Invita a todos los presentes a tomarse de las manos, repetir en voz alta el Padre Nuestro y cantar la popular canción «El camino que lleva a Belén» que servirá de cierre para este emotivo acto de bienvenida a la Navidad.

Deja un comentario